viernes, 29 de enero de 2016


Un enero fulgurante
a inicios del milenio
llegó este mago
en su 
luna monociclada

El fiero domador


Así como hoy
llegaste en la fulgurante luz
de las más espléndida luna llena
que inauguraba el primer año
de este nuevo milenio

Tu grito de guerra se escuchó
en la ciudad entera
y con tu Barret
orinaste la sala, la sábana, la enfermera

Naciste sano y hermoso
con muchos cabellos y sin ninguna duda
de piel blanca ahora tostada por el caribe
tus pies gorditos y ojos pestañudos
miraban al mundo que antes habías bailado
en el musical y cálido vientre de tu madre

tu dedito índice derecho
cual varita de mago domador
fiel a tu espíritu investigador 
hurgó en todos los huequitos que encontró
y aunque se puso rojo y con dolor
nunca fue obstáculo para tu espíritu explorador
logrando urgar todas las cavidades


cuando apenas tenías dientes
una tarde con corriente de la Cagua ardiente
comiste tu primer trozo de parrilla
que chupaste tanto tanto
que quedó cual algodón hospitalario
sin color ni sabor, totalmente aséptico y pálido

Regalo y Guaca 
fueron las primeras fieras salvajes
de tu circo
incluso una tarde llegaste a poner tu cabeza
en las fauces de un rottweiler
saliendo totalmente ileso!!!
que magia la de este domador de fieras!!!

Han pasado quince fulgurantes lunas
desde aquella en la que llegaste
a este planeta mundo
porque tu madre y yo
de galaxias muy distantes y distintas
hicimos el conjuro que te trajo
a alegrarnos la vida

Y mientras jugamos al escondido
bajo tenue luz de luna
te pienso, te busco, te extraño
te amo!!
Del poeta y escritor brasileño Mario de Andrade, "El tiempo de los maduros"

"He contado mis años y he descubierto que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que he vivido hasta ahora…
Me siento como aquel niño al que regalan una bolsa de caramelos: los primeros se los come feliz, pero, cuando se percata de que quedan pocos, comienza a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, en las que se discuten estatutos, normas, procedimientos yreglamentos internos, sabiendo que no se conseguirá nada.
Ya no tengo tiempo para soportar personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para perderlo con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan ‘egos’ inflados.
No tolero a los manipuladores ni a los aprovechados.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus puestos, sus talentos y sus éxitos.
Detesto, si soy testigo, los efectos que genera la lucha por un cargo importante.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos, si acaso…
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Con pocos caramelos en la bolsa…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que no se vanaglorie con sus triunfos.
Que no se considere elegida antes de tiempo.
Que no eluda sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.
Y que desee únicamente caminar al lado de la verdad y de la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena vivirla.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas …
Gente a quien los duros golpes de la vida, le han enseñado a crecer con suaves caricias a su alma.
Sí… tengo prisa… para vivir con la intensidad que nada más que la madurez puede dar.
Pretendo no malemplear ni tan solo uno de los caramelos que me quedan.
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que me he comido hasta ahora.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres estimados, y con mi conciencia.
Deseo que la tuya sea la misma, porque, de cualquier manera, también llegarás…”